La historia del limón amarillo entre los limones verdes.-

Sucedió cuando yo era una estudiante universitaria del segundo año de Derecho. Un día en la mañana, me encontraba en una librería cristiana con mi mamá y mi sobrina mayor que en ese tiempo era una niña muy pequeña. Después de ver los títulos de música que allí había me dispuse observar las portadas de los libros que tenían en exhibición y me encontré una que me llamó poderosamente la atención: Se trataba de un libro de portada blanca con la fotografía de unos diez limones de color verde oscuro y en el centro un limón de color amarillo bastante intenso. No recuerdo a la fecha el título de ese libro pero me quedó grabada en la mente esa imagen. Pasaron los días y en mi mente seguía fija la imagen del limón amarillo entre los limones verdes y saqué una conclusión al respecto:  Que el cristiano debe ser como el limón amarillo o sea una persona que sea diferente a las demás, comprometida con sus convicciones cristianas y que resalte entre la multitud para bien. No importa si eres un solo cristiano entre un grupo de gente incrédula igual vas a resaltar e igual vas a impactar porque la verdad y la buena conciencia no se pueden esconder. Recuerda lo que dice Romanos 12:2: “No os conforméis a este siglo sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…”. En los años que siguieron y hasta este día cuando me encuentro en una situación en que la multitud me presiona para hacer algo incorrecto me acuerdo de la imagen del limón amarillo entre los limones verdes y le pido fortaleza al Señor para mantenerme firme en Su Palabra. No es fácil pero sí se puede lograr con la ayuda del Señor. Talvez uno se quede solo en el proceso y parece que todo el mundo está en tu contra pero siempre te encontrarás en el camino gente que te apoye y que piense igual que tú (yo la encontré y me ayudó mucho!!!). Como anécdota para ir cerrando esta reflexión, recuerdo que le mostré esa imagen a mi sobrina de escasos dos o tres años y le dije: “Mi amor qué es lo que más resalta aquí, qué es lo que te llama más la atención?’” y ella a su cortísima edad señaló con su dedito aquel limón amarillo, lo cual, me impactó sobremanera y me llevó a renovar a diario ese compromiso de ser como el limón amarillo. Hoy te reto a que en cada momento de tu vida seas, con la ayuda del Señor, como aquel limón amarillo entre los limones verdes que vi en mis años universitarios.-

Paula Sáenz G.-

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