Vivir en Cristo es un sinónimo de felicidad constante.
Es abrir los ojos en la mañana y con un gesto de sonrisa agradecerle a Jesús infinitamente haber despertado con salud para vivir un día totalmente nuevo y lleno de bendiciones en su nombre.Es levantarse y al mirarse al espejo hacer un buen gesto de presentación personal ante tu propio reflejo, aceptándose tal y como eres; de inmediato meterte al baño y pensar que el agua que cae sobre tu cuerpo es una lluvia de bendiciones que no solo sana tu figura sino que también sana tu alma y tu espíritu.Vivir en Cristo es comunión constante con lo positivo de la vida… es tener convicción de que las bendiciones más selectas y de calidad vendrán a tu existir en el momento que Dios así lo considere oportuno… Es caminar por la calle seguro de que la cobertura que Cristo tiene sobre ti, sobrepasa cualquier problema o altercado que puedan atentar contra ti.
Es descansar tu corazón sobre las manos de El, sabiendo que estará más que bien cuidado y que nunca permitirá que alguien te destruya el motor que emana vida… Vivir en Cristo es aceptar, que absolutamente todo lo que ocurre en nuestro diario vivir está 100% controlado por su majestuoso poder y que todo se da bajo algún propósito, del cual Jesús quiere hacernos ver, para crecer como verdaderos hijos de Dios.

